"Nos gustaría volver a vivirlo?" Esa es la pregunta, que difícil se me hace responderla cuando ahora soy amiga de mi propia "enemiga". Pienso y pienso, pero juro que no se que hacer, a veces extraño todo lo que vivimos, otras prefiero seguir adelante y buscar nuevos caminos... Quizás nunca podríamos volver a sentir lo mismo después de tanto daño que nos hicimos, de tantas promesas que al final nunca cumplimos. Difícil, casi imposible para mí volver a confiar en una persona que me defraudó, que me pinto un mundo y me hizo vivir totalmente otro, que le pedí a gritos que me escuchara alguna vez y nunca lo hizo, que le pedí que me quisiera, lo hizo... pero ya era muy tarde, ya no quedaba tiempo para perdonar, para escribir testamentos de arrepentimiento, para decir simplemente un "te quiero". El reloj seguía, ya no había tiempo para volver atrás, nos habíamos hecho mucho daño, ya él no era mismo, yo ya no era la misma, todo había cambiado, absolutamente todo. Los errores ya no se podían remediar, si lo hicimos fue por algo, quizás que no nos tuvimos el amor suficiente... o simplemente no estábamos preparados para tener una relación estable, o por lo menos eso siento yo. Tal vez yo era muy chica, no sabía lo que hacía cuando contesté a esa gran pregunta, "querés ser mi novia?", me sentía preparada pero con el tiempo me fui dando cuenta de que no era así, me había confundido... "necesito un tiempo", "me asfixio", recuerdo esas frases como si fuera ayer que las hubiera dicho, miles de cosas cruzaban por mi cabeza, no estaba segura,lo quería demasiado, pero como dije antes, me cansaba de pedir a gritos que haya una pequeña distancia entre nosotros, había momentos en los que sentía que me asfixiaba, que te acompaño allá, que te voy a buscar, que voy a tu casa, que vení a la mía... sentía que así no daba mas, que ya era demasiado y cada vez era peor, no quería terminar con todo, yo solo quería que me entendiera, lo repetí miles de veces, y nunca me entendió, o tal vez no lo quiso entender.
Hoy, vuelve.
En las relaciones siempre hay uno que quiere más, y en este caso, ese "uno", no soy yo.
“Difícil cuando tu mente dice “renuncia”, pero la esperanza susurra “Que
sea el ultimo intento…”
No hay comentarios:
Publicar un comentario